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Ciclista ajustando una bicicleta antes de entrenar

¿En qué conviene invertir primero para mejorar el rendimiento en ciclismo?

¿En qué conviene invertir primero para mejorar el rendimiento en ciclismo?

El presupuesto siempre es limitado y las opciones infinitas. Este orden de prioridades está pensado para ciclistas que quieren ir más rápido, sentirse mejor sobre la bici y no tirar plata en upgrades que casi no mueven la aguja.

La bicicleta correcta para tu nivel (antes que los upgrades)

El mayor salto de rendimiento es subirse a una bici que encaje con tu nivel, disciplina y talla. Una bici muy básica te limita en frenado, rigidez y cambios; una de gama alta mal tallada también te resta potencia. Antes de pensar en ruedas o componentes premium, asegurate de:

  • Elegir el cuadro y el talle correctos según tu antropometría y flexibilidad.
  • Tener frenos confiables (hidráulicos si rodás en lluvia o bajadas largas).
  • Montar cubiertas en buen estado, de la sección y presión correctas para tu peso y terreno.
  • Ajustar posición (sillín, reach y drop) con un bike fit básico.

Si tu bici actual no cumple esos puntos, actualizar a un modelo que sí lo haga vale más que cualquier upgrade puntual.

Ruedas vs transmisión: qué cambia más

Ruedas livianas y rígidas se sienten enseguida: aceleran mejor, mantienen velocidad y mejoran confort si la llanta permite tubeless. Pero la transmisión también suma eficiencia si está bien mantenida. Prioridad sugerida:

  1. Ruedas con buen aro, rayos de calidad y bujes sellados; pasar a tubeless si el cuadro lo permite.
  2. Cassette y cadena en buen estado (o un upgrade a un rango que se ajuste a tus rutas y cadencia).
  3. Plato o bielas solo si necesitás otra medida o reducis peso de forma significativa.

Una transmisión limpia y bien lubricada puede ahorrar 5-10 W gratis; unas ruedas tubeless con cubiertas rápidas pueden valer más que un cambio de grupo entero.

Cuadro y geometría: el error más común

Muchos ciclistas buscan carbono antes de revisar si la geometría les conviene. Un cuadro más aerodinámico o más rígido no compensa una posición que te cierra la cadera o te deja sin control en bajadas. Revisá:

  • Stack y reach respecto a tu flexibilidad y estilo (resistencia vs criterium vs gravel).
  • Espacio para cubiertas: pasar de 25 a 28-30 mm puede darte confort y velocidad gratis.
  • Puntos de anclaje y cableado: facilidad de mantenimiento ahorra dinero y tiempo.

Si cambiás de cuadro, hacelo por geometría y capacidad de neumático antes que por material. El peso es secundario frente a la posición y la confianza que tengas sobre la bici.

¿Rodamientos cerámicos y CeramicSpeed valen la pena?

En condiciones reales, el ahorro de potencia de un pedalier o roldanas cerámicas suele ser menor a 2 W si todo está bien mantenido. Solo se justifica cuando:

  • Ya optimizaste ruedas, cubiertas, presión y cadena encerada.
  • Competís en cronos o triatlón y cada watt cuenta.
  • Tenés un plan de mantenimiento frecuente para que no se contaminen.

Para la mayoría, es mejor invertir ese dinero en buen fit, cubiertas rápidas, entrenamientos estructurados o un potenciómetro.

Qué NO conviene comprar primero

  • Stem, manubrio o cinta de lujo sin resolver el ajuste de posición.
  • Accesorios estéticos (anodizados, tapas, luces ultra premium) que no suman velocidad ni seguridad.
  • Cambiar a 12 velocidades si tu 11v está bien y tenés todos los desarrollos que usás.
  • Frenos electrónicos o inalámbricos si tus frenos mecánicos están bien mantenidos y modulados.
  • Upgrades que obligan a cambiar media bici (ej. freehub incompatible, estándar raro).

Conclusión: cómo pensar una compra inteligente

  1. Seguridad y ajuste primero: bici del talle correcto, frenos confiables, cubiertas adecuadas.
  2. Ruedas y cubiertas rápidas con presión correcta: mayor ganancia por dólar.
  3. Transmisión eficiente y mantenida: watts gratis antes que piezas exóticas.
  4. Solo después, upgrades específicos (aero, cerámica, carbono) si ya exprimiste lo básico y tus objetivos lo requieren.

Invertir con prioridades claras evita gastos impulsivos y te da mejoras reales en cada salida. Probá un cambio a la vez, medí sensaciones y datos, y dejá que tu próxima compra responda a lo que más te acerca a tus metas.